El trazado erróneo del canal de embarque desata las quejas en la playa de Castillicos de San Javier

El pasillo de embarque, clausurado por el momento, que ha generado las quejas de los bañistas. / a. salas
El pasillo de embarque, clausurado por el momento, que ha generado las quejas de los bañistas. / a. salas

Clausuran el acceso hasta que se corrija el diseño de los técnicos de Puertos, que provoca la invasión del área de baño por barcos y motos

Alexia Salas
ALEXIA SALAS

A quien diseñó el canal de embarque rápido al Mar Menor en la playa de Castillicos, le falló la regla y el transportador. El trazado erróneo del pasillo de navegación, realizado por los técnicos de la Dirección General de Puertos, ha provocado las quejas de los bañistas en esta playa de Santiago de la Ribera, ya que, en lugar de discurrir en paralelo al espigón cercano, se ha señalizado con una desviación que invade la zona de baño. Para evitar mayores conflictos, la Comunidad Autónoma y el Ayuntamiento de San Javier decidieron el pasado lunes clausurar el canal hasta que el trazado sea correcto y cuente con el visto bueno de Costas, del que además carecía. «De momento, protegemos la zona de baño y reubicamos el canal con el ángulo adecuado», explica el concejal de Turismo de San Javier, Antonio Martínez.

Los usuarios de la playa protestaron por la apertura de este canal, uno de los cuatro puntos de acceso libre de embarcaciones que ha abierto la Comunidad con una inversión de 208.000 euros. El proyecto, que tenía como objetivo eliminar los fondeos ilegales en la laguna, estimados en más de 2.500, no ha surtido de momento el efecto buscado, ya que los dueños de embarcaciones que los amarran a un 'muerto' en el fondo, para no tener que pagar el alquiler de un atraque en uno de los once puertos del Mar Menor, no los suelen retirar tras la navegación. Parte de las quejas apuntan al conflicto que supone la entrada de embarcaciones a través del paseo marítimo, sobre todo cuando los dueños de los barcos dejan su vehículo y su remolque en el espacio peatonal. «Si además hay otro esperando a descargar, entonces el embotellamiento es descomunal», se queja un usuario de la playa.

A los bañistas les han enfadado, sobre todo, los propietarios de las motos de agua, que irrumpen en la zona de baño debido a que el canal está torcido hacia la izquierda. Se quejan de que los motoristas «pasan por encima de la red para salir a su zona de navegación» y advierten de que «hay una zona amplia que no se sabe si es para las motos o para los bañistas», lo que ha dado lugar ya a discusiones entre los usuarios de la playa y los motoristas.

La entrada de embarcaciones a través del paseo supone un conflicto para los usuarios por las colas que se generan

Malestar por el ruido

Debido al ruido que provocan las motos de agua, los bañistas se desplazan hacia el centro de la playa para evitar incidentes con los dueños de embarcaciones, aunque el público protesta porque el estruendo llega hasta el chiringuito cercano. «Los domingos son los peores días, ya que se juntan ocho motos o más, se producen atascos para entrar al paseo a pie, pero también en la carretera», explica un bañista habitual. «Al terminar de darse una vuelta por el mar, dejan las motos de agua varadas en la orilla, mientras los dueños toman el sol o una caña en el chiringuito, con lo que una parte de la playa se queda inhabilitada», lamenta el usuario.

Según el concejal de Turismo, en cuanto el ángulo del canal se corrija, habrá menos problemas. «Se elimina el otro canal, que había al otro extremo de la playa, de modo que no habrá corte en la zona de baño, solo en este acceso junto a la escuela de vela», afirma el edil.

Sobre el barco semihundido que permanece en la orilla, Martínez asegura que «el Ayuntamiento trasladó a Costas y a Capitanía Marítima la situación, pero no se localiza al dueño, de modo que hay que publicarlo y esperar alegaciones. Si no aparece, habrá que retirarlo».