La tormenta obliga a suspender el outlet, las procesiones y las fiestas berberiscas

Estado de la feria outlet de La Ribera tras el vendaval de la madrugada del sábado. /A.S.
Estado de la feria outlet de La Ribera tras el vendaval de la madrugada del sábado. / A.S.

Un vendaval de madrugada causa destrozos en los expositores y derriba árboles y sombrillas en la playa

A.SALASSAN JAVIER

Nunca el agua es inoportuna, como repiten siempre los agricultores del campo de Cartagena, aunque esta semana nadie en la costa del Mar Menor puede evitar pensar en la lluvia como ese visitante al que nadie invitó a la fiesta y que terminó por arruinarla. Las intensas lluvias han obligado a suspender la feria Outlet, en Santiago de la Ribera, las procesiones de San Pedro del Pinatar, y las Incursiones Berberiscas de Los Alcázares. Y no solo por el agua que cayó del cielo desde la tarde del Jueves Santo con breves treguas sobre los municipios costeros. Un vendaval que irrumpió en la madrugada del viernes al sábado causó destrozos en los expositores de la feria outlet, que estaba instalada en la explanada Barnuevo. Las casetas han amanecido hoy, sábado, con cristales rotos y persianas desencajadas por el viento.

Las procesiones de San Pedro del Pinatar han quedado suspendidas hoy, sábado. Las previstas para mañana, Domingo de Resurrección, quedan pendientes de la evolución del tiempo. También en Los Alcázares han conocido el significado del antiguo término 'aguafiestas' que ya utilizaba Cervantes. Todo suspendido. Desde el mayor mercado medieval de los que se celebran en la Región hasta las actividades infantiles y el desfile berberisco, con más de 30 peñas, tendrán que esperar al próximo año para cobrar vida de nuevo. Los operarios municipales se han tenido que emplear a fondo para ir reparando los pequeños desperfectos causados por las lluvias en los puestos medievales.

En Santiago, la fuerza del viento y la lluvia han derribado algún árbol y varias sombrillas de las playas. Los pescadores se empleaban a fondo esta mañana en desagüar sus botes y barcos tras una noche de tormenta. Solo un bañista se ha atrevido a sumergirse en el Mar Menor, en una imagen que chocaba con la de hace tan solo tres días, cuando familias enteras se daban su primer baño del año en la laguna. Los mayores damnificados de la tormenta han sido sin embargo los hoteles y restaurantes de la zona, donde hoy los teléfonos han sonado varias veces para cancelar reservas de mesas y habitaciones. Con las altas temperaturas previas a los días festivos, los hosteleros llenaron las cámaras a rebosar de provisiones para hacer frente a lo que se esperaba como un pequeño 'agosto' turístico en primavera, y finalmente se ha convertido en una decepción con pérdidas económicas incluidas.

En San Pedro del Pinatar, los bomberos tuvieron que asegurar parte de una cornisa suelta. También han atendido llamadas de vecinos en cuyas casas entró el agua. De madrugada, varios coches se quedaron inmovilizados por la lluvia en Los Antolinos y en la carretera de El Mojón. Las obras de mejora que se realizan en el barrio de Los Cuarteros dieron trabajo esta mañana a los operarios, que han tenido que frenar el arrastre de tierras y proteger las tuberías al descubierto con chapas y zahorra.