«¿Qué pasa en Murcia?»

Asistentes al acto celebrado en el patio de Armas de la Academia General del Aire. / nacho garcía / agm
Asistentes al acto celebrado en el patio de Armas de la Academia General del Aire. / nacho garcía / agm

Felipe VI preguntó a los políticos asistentes al acto de la AGA sobre la situación regional y se interesó por el estado de salud de Albert Rivera

Alexia Salas
ALEXIA SALAS

Al sol impenitente del julio murciano, todos los colores se vuelven más chillones. El vestido de la portavoz de Ciudadanos, Isabel Franco, que con otra luz podía ser coral anaranjado, se volvió rojo declarado ayer en la avenida del General Mola de la Academia General del Aire, donde más políticos que nunca asistieron a la entrega de los Reales Despachos de tenientes a la 70 promoción de oficiales del Ejército del Aire. No pocas invitadas eligieron un 'total color' para el vestido, con excepciones como las florecillas de la consejera de Cultura, Miriam Guardiola. El verde liso inspiró más para la elección de corbatas al presidente Fernando López Miras y al portavoz socialista, Diego Conesa. Una misma esperanza en un trozo de tela. Y fue el secretario general del PP, Teodoro García, quien sorprendió a propios y extraños con su traje militar. Ya no lo llevaba, porque pidió una excedencia para apoyar la candidatura de José Miguel Luengo en San Javier, el piloto Rubén Pérez, por primera vez en la tribuna de invitados en vez de en las alturas con su Patrulla Águila.

El secretario general del PP sorprendió enfundado en un uniforme militar, mientras Miras y Conesa optaron por corbatas de un verde esperanza

La Reina Letizia eligió el blanco y negro para una falda de vuelo y un sobrio castaño oscuro en el pelo recogido, ya que se debió temer el chicharrero murciano que ya ha vivido otros años. Más discreta se coló su sobrina, Carla Vigo Ortiz, como infiltrada en las acreditaciones de prensa, tal vez como una alternativa aventurera a la murciana en lugar de concursar en 'Supervivientes', como se había anunciado.

Cuando el aire acondicionado templó los nervios del milimetrado acto militar, y los invitados pasaron al indeclinable vino español, el Rey fue al grano y sondeó a los políticos sobre «¿qué pasa con la situación política en Murcia?», comentan que les preguntó. También se interesó por la salud de Albert Rivera, aunque el presidente de la Asamblea, Alberto Castillo, le tranquilizó descartando la salmonelosis. En busca de respuestas, se llevó aparte a López Miras.

El monarca se llevó recuerdos emotivos del que fue su centro de formación. Le tenían preparado una foto enmarcada de cuando aún faltaba mucho para que le blanqueara la barba. Aquellos años de cadete en la base de La Ribera, por donde paseaba su timidez en las tardes de libranza. «Estoy rodeado de mis profesores», comentó con tono de cariño.