Una denuncia alerta de deficiencias en los tres calabozos de los juzgados en San Javier

Independientes de la Guardia Civil eleva un informe en el que lamenta el estado de las instalaciones

EP / EFESan Javier.

La asociación profesional de los Independientes de la Guardia Civil (IGC) ha elevado un informe con las presuntas deficiencias detectadas en los tres calabozos de los juzgados de San Javier. Los hechos fueron denunciados ante la Dirección General de la Guardia Civil, que alegó «falta de competencia en esas instalaciones del Ministerio de Justicia, ya que Murcia no tiene transferida esa competencia, dependiendo actualmente del Estado».

El informe de deficiencias requerido por el Decanato de los juzgados de San Javier es consecuencia de una primera denuncia de la asociación profesional IGC, que supuso la apertura de un expediente gubernativo por parte de ese organismo. Los desperfectos que observa IGC se fundamentan en «las exigencias de la Secretaría de Estado de Seguridad que la Guardia Civil tiene que observar en sus propios calabozos».

El delegado de IGC en la comarca del Mar Menor denunció, en concreto, la falta de un videoportero y de un sistema de videovigilancia que además tenga posibilidades de grabación «como elemento de control y seguridad, además de ser un medio de prueba tanto en beneficio de las personas custodiadas como de los guardias civiles, para acreditar un delito y evitar denuncias falsas sobre el trato que reciben los detenidos».

Otra de las presuntas irregularidades, según la denuncia, es que las celdas se cierran con una cadena y un candado, en lugar de tener un sistema automático. Y el cuarto de aseo se encuentra fuera de la zona de arresto de los detenidos.

Además, la forma de construcción de los baños es «incompatible con una vigilancia externa del lugar, no del concreto urinario». También IGC denuncia que «la instalación del aire acondicionado mediante un cable exterior conectado al enchufe le convierte en un elemento peligroso para la seguridad».

«Además, no pueden estar en la misma celda detenidos comunes con miembros de las Fuerzas de Seguridad, militares, funcionarios de prisiones o personas de distinto sexo, mientras se encuentran en esa situación a la espera de ser pasados a presencia del juez, cada uno por la acusación de sus respectivos delitos», señala el informe.

«Este es un momento crítico que podría facilitar la huida de los detenidos, auxiliados por persona que espere en las inmediaciones de los juzgados, incluso desarmar a los guardias civiles, amenazados por el portador de escopetas u otras armas», denuncian desde este órgano.