Amenaza con un hacha a los empleados de una gasolinera para llevarse el dinero de la caja

Jorge García Badía
JORGE GARCÍA BADÍA

Su indumentaria era cuando menos sospechosa: circulaba en bicicleta, provisto de un casco integral de motocicleta, con una visera de espejo que impedía verle los ojos, y una chaqueta de camuflaje militar. Los clientes de la gasolinera, situada en la plaza Chica de San Javier, se quedaron extrañados al verle llegar a la estación de servicio sobre las 19.30 del pasado domingo. «Cuando entró en la tienda sacó un hacha», explica a 'La Verdad' un testigo de este robo con violencia e intimidación.

«A los clientes que estaban dentro de la tienda los puso a un lado y se fue directo al mostrador». Tan claro tenía el asaltante que saldría con el dinero de la caja registradora, que dejó el hacha sobre el mostrador y pidió la recaudación.

«Parece que una de las empleadas pudo activar la alarma». De forma que el ladrón, nada más coger el botín, huyó de la gasolinera con la bicicleta en dirección a Cartagena por la avenida de La Unión. La huida fue accidentada, según este testigo, porque «se le cayó parte del dinero». La Policía Local de San Javier acudió a la gasolinera y desplegó un dispositivo de búsqueda por los alrededores de la estación de servicio y por los barrios de Castejón, San Francisco y Torres Blancas.

«La búsqueda fue infructuosa», tal y como confirmaron ayer a este diario fuentes policiales. Se desconoce la cantidad exacta de dinero que se llevó el ladrón, debido a que los empleados de la estación todavía no habían hecho el recuento de la caja. Este asalto se produjo justo un día antes de que tres individuos atracasen un restaurante en Los Alcázares. Se da la circunstancia de que uno de los ladrones iba con un casco de moto y un hacha, por lo que no se descarta que exista «una conexión entre ambos robos».

Además, a las citadas fuentes también les llama la atención que el ladrón de la gasolinera no fue interceptado por los coches patrulla, a pesar de que iba en bicicleta. «Se esfumó». Tal situación hace sospechar a la Policía Local de que pudo contar con la colaboración de alguien que le esperaba en otra zona para recogerle y huir en un vehículo a motor.