Vecinos del edificio conversan, ayer, tras su negativa a irse.
Vecinos del edificio conversan, ayer, tras su negativa a irse. / A. GIL / AGM

Residentes de otro edificio con riesgo de derrumbe de sus balcones rechazan el desalojo

  • Los propietarios del Euromanga I se resisten a abandonarlo ante la Policía Local pese a que el arquitecto municipal insta a precintarlo

Resistir. Ese es el objetivo que se han marcado los propietarios del edificio Euromanga I, situado en el kilómetro 7 de la Gran Vía de La Manga, que se niegan a abandonar sus viviendas, pese al requerimiento de desalojo por parte del Ayuntamiento de San Javier, que justifica la medida por el riesgo de derrumbe de los balcones a causa del «proceso de colmatación que afecta al hormigón armado del edificio y su estructura, con una clara corrosión que lo agrieta», según consta en el informe técnico. Ayer, policías locales, junto a personal de Servicios Sociales, trataron ya de precintar el inmueble sin éxito.

El gobierno local tratará hoy de nuevo de desocuparlo. Según el edil de Urbanismo, Antonio Luengo, «fue la comunidad de propietarios la que puso de manifiesto al Consistorio el estado de los balcones y adjuntó un informe técnico y un informe de un laboratorio de reconocido prestigio».

«Con los pies por delante»

Sin embargo, los residentes se niegan a irse porque «no es verdad ese peligro tan inminente», indica Miguel Blanco, uno de los vecinos, quien exige que les enseñe «el informe técnico municipal». Incluso, hay quienes están dispuestos a una resistencia numantina, como Manolo Rodríguez, 82 años, quien vive allí todo el año. «De aquí solo me sacan con los pies por delante», advierte. Solo una decena del centenar de pisos existentes están ocupados todo el tiempo, frente al resto de uso vacacional.

«El arquitecto municipal recomienda el desalojo del edificio, por lo que se ha aprobado un decreto, sobre el que se ha informado el viernes pasado a los propietarios y a los moradores, es decir, los que están en régimen de alquiler, ya que me preocupa la gente que duerme allí», explica Luengo. El edil recuerda que el Euromanga data del mismo año de construcción y está situado enfrente del Mónaco, del cual se desprendieron ya el pasado diciembre cuatro balcones.

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