Los 'Águila' taladran el cielo con su 'sacacorchos'

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Débora Gómez y Rosa García-Malea, las primeras mujeres en las patrullas ASPA y Águila. / P. Martínez

  • Las cuatro patrullas del Ejército del Aire inician sus exhibiciones con roturas y 'loopings'

«¡Humos ya!» fue la primera orden que dio ayer el Líder de la Patrulla Águila, el comandante Rubén Pérez (San Javier, 1975) en la primera exhibición de la temporada. En una mañana que se tragó el viento para dejar el lienzo perfecto a los aviadores, las cuatro patrullas acrobáticas del Ejército del Aire se reunieron en la Academia General del Aire para presentar sus nuevos equipos y acrobacias, si cabe aún más arriesgadas que en años anteriores porque si la seguridad prima por encima de todo, también «el motor que mueve a estos equipos es ser cada día mejores, alcanzar aún mayor excelencia», como destacó el general José Luis Figuero, jefe del Gabinete del JEMA. Las patrullas Águila, ASPA de helicópteros, PAPEA de paracaidistas y la de Aeromodelismo demostraron ayer el grado de perfección de sus actuaciones, que los sitúa entre los mejores del mundo.

  • Acrobacias en San Javier

  • Los 'Águila' taladran el cielo con su 'sacacorchos'

Ya sea a los mandos de un Mirlo C101 o de un helicóptero Colibrí EC120, los pilotos prefieren hablar desde el cielo. El comandante Rubén Pérez avanzó poco antes de subir a su reactor las dos nuevas piruetas que estrena la formación: una hoja de trébol dibujada en el cielo y el espectacular 'sacacorchos', con el Águila 6, el capitán José Sánchez, y Águila 7, el comandante Jesús López, girando en espiral alrededor de toda la formación. El complejo tirabuzón arranca ovaciones en tierra, aunque el Líder reconoce que «a los románticos les gusta más el corazón», que el Solo, el comandante Francisco Marín, atraviesa con una flecha de humo.

La novedad más destacada tiene sin embargo nombre de mujer, el de la capitán Rosa María García-Malea, la primera fémina en la historia de la Patrulla. «Para mí la Águila siempre fue un sueño, pero nunca veía el momento, sobre todo con tres hijos porque es un riesgo muy alto el que se corre ahí arriba, pero es un tren que tenía que coger o no volvía a pasar», comentó ayer a pie de pista. Tiene claro que «me ha costado llegar lo mismo que a mis compañeros» y esta pionera, que ya fue la primera piloto de caza y ataque en España, asegura que «no he tenido techos de cristal. Muchos nos los ponemos las personas y me alegra que mi trabajo anime a otras mujeres a no ponerse barreras».

Ayer se abrazaba con camaradería con otra pionera, la capitán Débora Gómez, la primera mujer acróbata de helicópteros titular de la patrulla ASPA, que ayer sorprendió con brillantes roturas, giros en formación y el arriesgado 'Dos contra uno'. La precisión del equipo en movimientos de alto riesgo por el acercamiento de las hélices solo tiene parangón con el dominio de los paracaidistas de la PAPEA, cuyo jefe, el comandante José Luis Lomas, destaca la dificultad del 'Espejo a tres' que une a los saltadores con un arnés especial en caída a 70 kilómetros por hora. La patrulla con más mujeres -3 y 14 hombres- bajará desde el aire la sardina el próximo 20 de abril hasta la puerta del Ayuntamiento de Murcia.

La patrulla de Aeromodelismo puso en el cielo un T6 Texan, el caza más grande de España, y el Tigermoth, creado al 50% de escala sobre el original. Los pequeños de la familia acrobática sorprendieron con el dominio al trazar 'loopings' sobre el Mar Menor.