La Hita recupera a su principal huésped

El mirador de aves en el espacio prtegido de La Hita, frecuentado por garzas y cigüeñuelas, degradado en los últimos años.
El mirador de aves en el espacio prtegido de La Hita, frecuentado por garzas y cigüeñuelas, degradado en los últimos años. / A. Salas
  • Ecologistas en Acción recupera el humedal salino y lo repoblará con una colonia de fartets, el pez endémico de la Región en peligro de extinción

El espacio natural de La Hita, situado entre San Javier y Los Narejos, será el objeto del proyecto para recuperar su humedal hipersalino y las especies en peligro de extinción en la ribera del Mar Menor, que ha promovido Ecologistas en Acción con el apoyo de la Fundación Biodiversidad, entidad del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

Para devolver la vida degradada a este ecosistema singular, cada vez más cubierto de carrizales, pero también de tomillo blanco y otras especies autóctonas, recibirán 25.125 euros del Ministerio. Los 15.000 euros restantes que completan el coste de los trabajos previstos, los aportará la asociación ecologista y el camping cercano, ya que la recuperación del humedal "actuará de cortafuegos en sus instalaciones, ya que el riesgo de incendios ha sido una amenaza constante" para este recinto turístico, señala Blanco.

Un foco de contaminación

En las próximas semanas comenzarán los trabajos para demoler un viejo depósito metálico de gran tamaño, al tiempo que se elimina la vegetación alóctona invasora como el 'siempreverde', para sustituirlos por los tarayes típicos de la zona costera.

A continuación, se restituirán las charcas hipersalinas, cuya invasión ha desvirtuado el ecosistema. "El exceso de carrizo limita la biodivesidad, y en La Hita se ha extendido demasiado debido a la filtración de los riegos agrícolas, que han dulcificado el suelo", destaca Blanco. Si todos los focos del origen de la contaminación del Mar Menor han apuntado a la rambla del Albujón, en La Hita "se producen vertidos constantes de restos con nitratos, de entre 80 y 100 litros procedentes del canal de drenaje que hizo la Confederación Hidrográfica del Segura y que va recogiendo agua sobrante de los campos", afirma el ecologista.

Con el control de los carrizales, que ya invaden incluso las pasarelas de madera que se instalaron para los senderistas, podrá pervivir el humedal que acogerá los ejemplares de fartet que esperan soltar el próximo marzo. Este espacio natural que llega casi hasta la cabecera de la pista del aeropuerto de San Javier, recuperará su ecosistema original, frecuentado por garzas y cigüeñuelas que aprovechan la abundante vegetación como dormidero para anidar y ocultarse.

Como remate al proyecto, los promotores planean hacer una plantación de tarayes a finales de marzo. El proyecto cuenta con el apoyo del Departamento de Ecología e Hidrología de la Universidad de Murcia, de la Oficina de Impulso Socioeconómico del Medio Ambiente de la Comunidad Autónoma, el Ayuntamiento de San Javier y la Estación Náutica Mar Menor. Estas instituciones colaborarán en las tareas de recuperación del fartet y contribuirán a organizar y divulgar las actividades de educación ambiental y voluntariado que se organicen.