Expedientan a las 20 instalaciones sin licencia municipal para verter

  • La Consejería alerta de que Esamur detectó que en la red de alcantarillado se superaron los límites «con carácter general»

Nadie se ha librado de ser expedientado: ni el centro comercial, ni el hospital Los Arcos del Mar Menor, ni la Academia General del Aire (AGA)... El Ayuntamiento de San Javier confirmó ayer que ha abierto expedientes sancionadores a la veintena de instalaciones privadas y públicas que figuran en el informe de Hidrogea, en el que alerta de que están conectadas a la red municipal de alcantarillado sin la preceptiva autorización de vertidos.

Las sanciones por infringir supuestamente la ordenanza municipal de vertidos pueden llegar a los 300.000 euros. Fuentes de la Alcaldía indicaron que está abierto el plazo de alegaciones «para aclarar la situación», antes de establecer si existe infracción y tipificarla como leve; grave o muy grave. De momento, como medida cautelar «se les ha instado en primera instancia a que disminuyan los valores que puedan superar el límite establecido en la ordenanza y en los casos en que se demuestre que no tienen autorización de vertido se les obligará al cese total de los mismos».

Hidrogea será la encargada de inspeccionar las instalaciones del listado «para clarificar el alcance de estos vertidos». Por su parte, el área de Urbanismo está comprobando qué empresas además de carecer de permiso para verter, tampoco tienen licencia de actividad. La AGA logró la autorización de vertidos en 2008, sin embargo, esta licencia se debe renovar cada cuatro años y el Consistorio no pudo confirmar ayer si lo ha hecho o está realizando vertidos supuestamente ilegales desde 2012.

Más excesos en Los Arcos

El Ayuntamiento quiso aplacar los ánimos del PSRM, que ha solicitado la comparecencia en la Asamblea Regional de la consejera de Sanidad, Encarna Guillén, para aclarar la situación del centro hospitalario. «El caso del vertido de hidrocarburos del Hospital Los Arcos fue un caso puntual en 2013». También avanzó que «se continuarán realizando los análisis pertinentes para velar por el cumplimiento de la ordenanza». Sin embargo, unos documentos de la Concejalía de Medio Ambiente desvelan que cinco meses antes de que se inaugurasen Los Arcos, en octubre de 2010, se tomaron muestras y ya se detectaron anomalías: «El valor de nitrógeno total se encuentra por encima de los límites».

Esta incidencia se solventó en noviembre de ese año, pero en septiembre de 2011 la Concejalía ordenó nuevas muestras y detectó «un parámetro de vertido actualmente fuera de los valores permitidos en la ordenanza». Fue el caso del nitrógeno total, que se situaba en 98 miligramos por litro, cuando la ordenanza municipal fija un tope de 50 miligramos.

«La solución que se propone desde este servicio consiste en la instalación de una EDAR (estación depuradora de aguas residuales) compacta que regularice el vertido en la instalación». El Consistorio reconoció ayer que «no se tiene constancia» de que el Servicio Murciano de Salud acometiese la EDAR. La Administración local quiso remarcar que, a pesar de que veinte instalaciones no tienen permiso de vertido, «en ningún momento Esamur nos ha trasladado vulneración de los límites establecidos en la entrada de la estación depuradora de San Javier, por lo que entendemos que no hay ningún tipo de riesgo».

La Consejería de Medio Ambiente desmintió tal afirmación y expuso que «la entidad regional Esamur viene informando al Ayuntamiento de las superaciones de los límites de vertido que se producen con carácter general, e informando de la necesidad de actuar». La Consejería recordó en dos ocasiones al Ayuntamiento que como «titular» de la red de alcantarillado es su «responsabilidad» y zanjó que «estas superaciones deben ser investigadas para localizar donde se producen esos vertidos y actuar sobre los causantes».

Medio Ambiente concluyó que las mediciones realizadas en Los Arcos no han revelado presencia de cromo hexavalente e hidrocarburos, a diferencia de lo ocurrido en 2013.