Edificio que acogió el emblemático establecimiento Los Arcos, en una imagen de archivo.
Edificio que acogió el emblemático establecimiento Los Arcos, en una imagen de archivo. / J. M. Rodríguez / LV

Los hoteles podrán duplicar su altura, hasta diez plantas, con el futuro plan urbano

  • El aumento de la edificabilidad, que influirá en la reconstrucción del Doblemar, permitiría dotar a Los Arcos con 300 habitaciones

Tres plantas sostenía el antiguo hotel Los Arcos cuando la actriz acuática Esther Williams se alojó frente al Mar Menor en los años sesenta. Sus nietos podrían venir de turismo en el futuro y encontrarse con un edificio de 10 plantas. La decena de pisos ya los levantó en La Manga en los años del cine de Julio Iglesias el hotel Doblemar, cuya reconstrucción se verá influida por las nuevas medidas que incluirá el Plan General de Ordenación Urbana de San Javier, que dará en los próximos meses sus últimos pasos.

A falta de que el PP reúna los apoyos suficientes para aprobar el primer plan urbano de San Javier, cuyo suelo han regido hasta ahora los sucesivos gobiernos a golpe de reformas constantes de las medidas subsidiarias, esta 'carta magna' del urbanismo local incluirá un cambio sustancial en las parcelas hoteleras.

El Ayuntamiento permitirá aumentar la edificabilidad en los terrenos donde se levanten hoteles de los tres metros cuadrados por metro cuadrado actuales, hasta los cinco metros cuadrados edificables por metro cuadrado. Este aumento de la superficie construida se verá a lo alto, ya que el PGOU permitirá levantar hasta diez plantas, el doble de las máximas autorizadas hasta ahora, ya que el límite edificable se fija en tres pisos para cualquier construcción, aunque se aplica la prima hotelera que autoriza hasta cinco plantas. No solo los nuevos hoteles podrán mirar hacia arriba para incrementar sus plazas, sino también los ya construidos y en funcionamiento tendrán abierta la posibilidad de incrementar sus plantas. También los dueños de parcelas residenciales podrían reconvertirlas en hoteleras para acogerse así a la nueva medida urbanística.

Con este ascenso del 'skyline' costero -donde ya despuntan edificios de hasta 17 alturas como el Cruz de Levante en La Ribera-, el Ayuntamiento quiere atraer el interés de los inversores, sobre todo para sacar del letargo la parcela del viejo hospital Los Arcos, que no obtuvo éxito en ninguna de las subastas de la Comunidad Autónoma a pesar de las rebajas de precio, desde los 8 millones a los cuatro, y de su privilegiada situación frente a la laguna.

Los 3.000 metros cuadrados de la parcela de Los Arcos podrían pasar así de albergar 180 habitaciones en solo las tres plantas permitidas actualmente, a un total de 300 si el establecimiento hotelero se estira hasta los diez pisos, a pesar de que la parcela quedaría ocupada solo en un 40%. El resto podrá alojar piscinas, zonas verdes u otras instalaciones para el uso de los turistas.

Carencia de camas

Para el alcalde, José Miguel Luengo, «es fundamental hacer más rentables las parcelas hoteleras porque tenemos una carencia importante de la oferta de camas y, a pesar del esfuerzo que hacemos con promocionar eventos y festivales, luego no tenemos dónde alojar ni a los artistas. No hay retorno de la inversión». No teme abrir la puerta al «modelo Benidorm» en el Mar Menor «porque sería imposible, ya que en Benidorm hay grandes alturas no solo en hoteles».

Sobre la parcela de Los Arcos, Luengo espera garantizar el éxito de la venta por medio del acuerdo con la Comunidad Autónoma, que no sacará de nuevo a subasta el solar hasta que no entre en vigor el Plan Urbano. «Se mantendrá el precio, creo, aunque la economía actual no es la de 2011», señala el alcalde.

Casi unanimidad en las alturas

El incentivo urbanístico para los hoteles se ha incluido, junto con el PGOU, en el Plan de Impulso Económico presentado el pasado jueves, ante los empresarios locales, el presidente de la Croem, Juan Albarracín, y el de la Asociación de Jóvenes Empresarios, Juan Miguel de las Bayonas.

La autorización de hoteles de más alturas cuenta ya con el apoyo del PSOE y de Ciudadanos, a falta de consensuar el resto de las novedades que introducirá el PGOU, que se perfila como el documento más complejo y polémico de la legislatura.

Los dos partidos aprueban la medida aunque aseguran que la desconocían «porque el PP dejó de convocar las comisiones del Plan desde que el concejal tránsfuga salió de nuestro partido», explica el portavoz del PSOE, José Ángel Noguera. «Si queremos un turismo no estacional, necesitamos un hotel de cuatro estrellas, igual que otros alicientes, como el Museo de la Patrulla Águila que propusimos», afirma el portavoz socialista. Según el portavoz de Ciudadanos, Antonio Murcia, «no hay que tenerle miedo a las alturas, siempre que aporte turistas, que genere trabajo y un elemento de calidad diferenciador». No cree que desencadene una moda de torres frente al Mar Menor porque «el propio PGOU contempla el límite de la densidad».

La única voz crítica surge desde Ganar San Javier. Su portavoz, Matías Catabella, considera el aumento de plantas «excesivo, porque podría cambiar radicalmente el paisaje costero». Cree que «los turistas huyen de las moles de cemento, como ya se ha visto con el modelo de La Manga», aunque afirma que «tendría que estudiarse el tipo de construcción de cada proyecto».