Unas manos biónicas para mejorar la vida de Rafa

El alumno de la UPCT, el profesor y el fundador de RafaPuede, con las prótesis realizadas con impresoras 3D.
El alumno de la UPCT, el profesor y el fundador de RafaPuede, con las prótesis realizadas con impresoras 3D. / UPCT
  • Un alumno de la Politécnica crea unas prótesis con una impresora 3D para el niño de siete años con síndrome de Moebius

Rafa, el niño de San Javier que nació con síndrome de Moebius, tendrá unas manos nuevas. Hace siete años vino al mundo sin ellas, pero el avance de los medios tecnológicos y el tesón de un alumno de la Universidad Politécnica de Cartagena, le permitirán manejar sus propias manos biónicas y mejorar su calidad de vida.

La Fundación RafaPuede es el resultado luminoso de una tragedia. Los padres del pequeño, que sufre parálisis facial a causa del mal de Moebius, asociado a otros problemas como dificultades respiratorios y de alimentación, crearon esta organización benéfica para ayudar a las personas con limitaciones físicas por medio de la investigación.

Con solo siete años, el pequeño sabe lo que son sucesivas operaciones quirúrgicas y unas limitaciones que le impiden realizar actividades cotidianas como otros niños de su edad. Las manos que ha fabricado el alumno de la UPCT le permitirán mejorar su autonomía y la de otros niños con discapacidades.

El alumno de la Escuela de Industriales de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) Vicente Muñoz ha creado para su Trabajo Fin de Grado (TFG) en Ingeniería Electrónica Industrial y Automática una metodología de bajo coste para el diseño y adaptación de prótesis impresas en 3D con accionamiento electrónico.

Dicha metodología permite la selección del modelo adecuado a cada usuario según las capacidades existentes y la funcionalidad buscada. “Así se facilita el acceso a estos dispositivos de forma que sea posible la adaptación de varios modelos, a un coste muy reducido”, explica el director del TFG, Joaquín Roca González. “Por ejemplo, es posible diseñar, adaptar y fabricar prótesis para las distintas actividades de la vida diaria, desde ir al colegio, a practicar deporte, pasando por las labores de higiene personal”, detalla.

Lejos de quedarse en el papel, el proyecto se ha materializado en una serie de dispositivos demostradores, que han sido satisfactoriamente adaptados a Rafa, un niño de 7 años con importantes limitaciones físicas. El estudiante ha orientado su desarrollo hacia el usuario final, pues la idea surge de su apoyo y colaboración con la Fundación RafaPuede, creada por la familia de un niño con síndrome de Moebius y destinada a proteger los derechos y conseguir la igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad. El interés del autor, la UPCT y la fundación es el de hacer ahora accesibles estos desarrollos para que puedan ser utilizados y mejorados por la comunidad global.

“Fue una suerte encontrar a Vicente para que aportara sus conocimientos técnicos al proyecto”, ha expresado Rafael Moreno, presidente de RafaPuede. “Un niño crece por días y gracias a la impresión 3D tenemos la posibilidad de adaptar las prótesis a bajo coste o personalizarlas. Rafa quiere que le hagamos unas de Iron Man”, ha indicado antes de puntualizar que el objetivo del proyecto “no es exclusivo para Rafa, queremos que se puedan beneficiar el máximo de niños”.

En su trabajo, el alumno ha hecho uso de avanzadas técnicas de reconstrucción de modelos en 3D a través de fotogrametría digital, el diseño y control de actuadores robóticos y la impresión 3D con materiales avanzados.

“A día de hoy existe una gran comunidad de diseñadores, técnicos y especialistas clínicos que han puesto sus esfuerzos en la aplicación de estas técnicas al desarrollo de prótesis a medida. Con ello se busca lograr una reducción en el coste para el usuario y ofrecer dispositivos diseñados a medida capaces de ofrecer un gran nivel de adaptación al usuario y la máxima funcionalidad”, comenta el profesor Roca González.

“Zapatillas deportivas, repuestos para la automoción, drones y joyas son solo alguno de los productos que es posible fabricar en casa gracias a las técnicas de impresión en 3D popularizadas en los últimos tiempos”, añade.