Aletas en lugar de brazos

El deportista Kevin Mancojo dispuesto a entrenar en una piscina. /K. Mancojo
El deportista Kevin Mancojo dispuesto a entrenar en una piscina. / K. Mancojo

Sus brazos más cortos de lo normal no impediránal joven youtuber Kevin Mancojo atravesar a nado el Mar Menor el próximo sábado

ALEXIA SALASSAN JAVIER

Unos brazos más cortos de lo normal, la falta de casi todos los dedos y unas piernas breves no le han frenado a Kevin Mancojo en nada de lo que se ha propuesto. El día que decidió dejar de ser un niño discapacitado y saltar del nido, empezó a viajar por el mundo sin ayuda, a enseñar a otros cuántas limitaciones son imaginarias y, su próxima locura extraordinaria: atravesar a nado el Mar Menor como si en lugar de brazos le hubieran crecido aletas.

El joven youtuber y monitos de niños discapacitados saldrá el próximo sábado, 222 de septiembre, desde la orilla de Veneciola, en La Manga, a las 9 de la mañana con 5 kilómetros por delante a toda la velocidad que le den sus brazos, que le han valido hasta ahora para manejarse por el mundo, editar videos y disfrutar de la vida. «Ni siquiera recuerdo el último día en que estuve triste», cuenta Kevin. Calcula que sus breves remos le obligarán a nadar unas cuatro horas. «Para alguien con unos brazos normales, sería mucho menos, tal vez la mitad», no se amilana el joven deportista, que ha entrenado este verano a un ritmo de seis horas a la semana, con un mínimo de dos kilómetros por sesión.

«Primero es un reto personal, pero también la idea es transmitir a la gente que no hay problema que no podamos solucionar, que piensen 'bueno, si este chaval con esta discapacidad puede hacer esto, pues yo también», afirma Kevin. Una lancha de Protección Civil recorrerá el trayecto a su lado, pero Kevin no estará solo. «Un chico que se quiso apuntar nadará a mi lado por propia elección», cuenta.

Cree que este año han confluido las circunstancias para llevar a cabo el desafío que se planteó hace varias temporadas. «Yo me encuentro bien y el cuerpo me responde con más resistencia», explica Kevin, quien asegura que el sábado desayunará algo más que su vaso de leche con cacao: «Cuando entreno tomo unas tostadas y cereales».

Como los astros cuando se ponen de acuerdo, Kevin ha encontrado este año «el Mar Menor mucho mejor, más transparente». «Cuando se estropeó me decidí a aplazar el reto, pero este año he nadado con los pececillos en paralelo y con cientos de medusas que me parecían preciosas», cuenta el deportista. Con su desafío, quiere llamar la atención también sobre la laguna: «Hay que cuidarla entre todos. Me he encontrado nadando botellas, latas y cajas de tabaco».

 

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