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Condenado a dos años de cárcel por retener a su expareja en su domicilio

La víctima mandó un mensaje de WhatsApp a una amiga pidiéndole ayuda: «Llama a la Policía, me ha traído a la fuerza y me va a amarrar»

Jorge García Badía
JORGE GARCÍA BADÍAMurcia

Los 78 caracteres de un WhatsApp pidiendo auxilio por un caso de violencia de género se saldaron ayer con una condena de dos años de cárcel para M. A., acusado de introducir supuestamente a su expareja a la fuerza en su coche para trasladarla a su domicilio y encerrarla. El mensaje se lo envió la víctima a una amiga: «Llama a la Policía por favor, me ha traído a la fuerza Manolo y me va a amarrar».

Eran las 20.24 horas del 24 de abril de 2016 cuando esta mujer, tras recibir el mensaje, telefoneó al 112 relatando la situación en la que se encontraba su amiga. Una patrulla de la Policía Local de San Javier se personó de inmediato en la calle Monseñor Carrión, donde se ubicaba el inmueble en el que residía el agresor, y al acceder al domicilio, localizaron a la víctima. Según el atestado policial aportado a la causa judicial, la mujer explicó a los agentes que su expareja, con la que tiene un hijo, acudió a buscarla a la puerta de su casa para pedirle que le diera una segunda oportunidad: «Se ha bajado del coche y me ha subido contra mi voluntad dentro del coche y ha cerrado los pestillos, me ha llevado a un descampado, cerca de la vía y próximo a la ITV de Cartagena». Allí le pidió una segunda oportunidad.

La mujer se negó a volver con él y M.A. decidió llevársela «contra mi voluntad» a San Javier. «Antes de llegar a su vivienda ha parado en la casa de su hermana para pedirle las llaves de una furgoneta para coger una cuerda para atarme». Cuando llegaron al domicilio del agresor, la víctima le pidió que le dejase ir al aseo y aprovechó para mandarle un 'whatsApp' a su amiga. El mensaje permitió a la Policía Local rescatarla y detener al hombre, que ayer se enfrentaba a una petición de la Fiscalía de seis años de prisión.

El acusado reconoció los hechos en la Audiencia Provincial de Murcia y el fiscal rebajó la pena a dos años, además de imponer al acusado su inscripción a un programa de desintoxicación de drogas.

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