La rotonda de Pozo Aledo sigue sin un arreglo que guste a los vecinos 20 años después

La presidenta de la plataforma, Práxedes Navarro, junto a otros miembros en la rotonda. / A. S.
La presidenta de la plataforma, Práxedes Navarro, junto a otros miembros en la rotonda. / A. S.

La Comunidad gastará 424.000 euros en un desvío con túnel como paso de peatones

Alexia Salas
ALEXIA SALAS

Cuando Alejandro Magno tuvo que deshacer el nudo de Gordias para conquistar la antigua ciudad de Frigia, lo vio tan complicado que sacó su espada y lo cortó. Si la prueba al rey de Macedonia hubiera consistido en dar solución al enredo de carreteras, ramales y caminos que confluyen en la rotonda de Pozo Aledo, habría desistido de invadir Asia. La que es la rotonda de entrada a la comarca del Mar Menor comenzó a generar quejas entre los vecinos hace ya más de 20 años y aún sigue sin solución. Lo peor es que ese punto negro cuenta con una larga lista de accidentes, casi todos de vecinos de esa pedanía cercana.

Nadie se ha olvidado de los heridos y mucho menos de la cruz que bajo el puente recuerda al joven que murió en el galimatías circulatorio de la singular glorieta, ya que no funciona como el resto de rotondas conocidas. Por raro que parezca, de las tres vías para acceder en coche a la rotonda, solo en una hay que hacer un 'stop' -en la de Pozo Aledo-, ya que tanto los vehículos que llegan desde San Javier como desde la autovía del Mar Menor (RM 19) entran -y a considerable velocidad- de forma directa, de modo que son los coches que se encuentran dentro del carril de la rotonda los que tienen que ceder el paso al resto. No es extraño ver conductores extrañados que dudan sobre si tienen preferencia o no. El resultado incluye choques frecuentes y señales tumbadas.

La visibilidad mejoró hace unos años, cuando bajaron el talud de 1,77 metros de alto que adornaba la rotonda, pero el resto del lío circulatorio sigue igual. Desde el entramado original hasta ahora, se han añadido desvíos a la autopista AP-7 Cartagena-Alicante. Tras más de dos décadas de peticiones de mejora, hace tres años que crearon la Plataforma Cambiemos la rotonda de Pozo Aledo, a través de la que han propuesto alternativas que no han encontrado hueco en los proyectos de la Comunidad. A estas alturas no esperan ya una solución que mejore su acceso a San Javier, su principal preocupación, ya que las familias tienen que hacer ese trayecto a diario para ir a sus trabajos y centros escolares.

No les gusta el proyecto de la Comunidad porque condena a los peatones a desviarse hacia un camino solitario de casi medio kilómetro, que además obliga a atravesar un túnel bajo la autopista. Esta ruta peatonal ya existe, pero la Consejería licitará en las próximas semanas la obra de 424.000 euros para mejorar la acera, dotarla de iluminación y hacer otro túnel -cerca del anterior- de 2,50 metros de alto y 5 de ancho.

Fomento ha prometido que encauzará las aguas pluviales, pero la idea no convence a la Plataforma, ya que «ese trazado se encuentra en medio de una rambla y a él confluye el drenaje de la autovía con el resultado de inundaciones que vemos cada vez que llueve», explica la portavoz, Práxedes Navarro. «Seguirá siendo el lugar inseguro que es ahora», explica María José García, residente en Pozo Aledo y concejal de Ciudadanos. Lorena Cárceles, otra vecina, comenta que «no dejamos a los niños ir al instituto o al polideportivo ni a pie ni en bici». «Menos aún se puede pasar cuando tiene dos palmos de agua porque le llega el desagüe de la autovía», señala Matías Cantabella, portavoz de Ganar San Javier y también residente de Pozo Aledo.

Una segunda rotonda

La propuesta de la Plataforma consiste en construir una rotonda y «desviar hacia allí a los coches que vienen de Cartagena por la AP-7 para eliminar el ramal que se interpone en la acera por la que deberían circular los peatones», explica Navarro. La peligrosidad del camino alternativo les hace cruzar a pie por la avenida de Balsicas, con cuatro carriles.

Del proyecto de la Comunidad, recibieron con satisfacción la circulación circular en la rotonda y la apertura de un desvío desde la misma glorieta para incorporarse a la AP-7, ya que ahora el acceso se hace unos metros antes de la rotonda. Sin embargo el Ministerio de Fomento ha tumbado el proyecto de la Comunidad «porque han entendido que permite un nuevo giro» en una vía del Estado, según explicaron fuentes de la Comunidad. Los técnicos regionales están corrigiendo el proyecto con un carril trenzado -que sirve de aceleración para unos y desaceleración para otros-. La pega del Ministerio ha alterado los planes de Fomento para esta confluencia de carreteras, de modo que como prioridad hará el polémico paso peatonal, y después, cuando haya pasado el examen del Ministerio, la reforma de la rotonda por valor de 1,1 millones.

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