La piscina cubierta elimina barreras para los usuarios autistas

El equipo municipal y de Aidemar que trabaja en la eliminación de barreras cognitivas. /Ayto
El equipo municipal y de Aidemar que trabaja en la eliminación de barreras cognitivas. / Ayto

La Asociación de Discapacitados del Mar Menor y el Ayuntamiento instalan pictogramas orientativos en las instalaciones deportivas

A. SALASSAN JAVIER

Tan fácil como unas pegatinas con un dibujo orientativo. El edifico de la piscina climatizada, en el Polideportivo municipal de San Javier, ha incorporado en todas sus dependencias y servicios una serie de pictogramas con los que se pretende romper barreras cognitivas y contribuir a la integración de personas autistas o con dificultades de comunicación.

Con esta acción se avanza en el proyecto de 'Entornos amigables. Comprende tu ciudad' impulsado por Aidemar con la colaboración del Ayuntamiento de San Javier, según explica la concejal de Educación, Catalina Pérez, quien asegura que la iniciativa seguirá implantándose en otros edificios municipales.

En el proyecto de romper barreras intangibles participan además la maestra de audición y lenguaje, Gabriela Lillo, y la responsable de Comunicación, Laura Albaladejo, que forman parte del equipo técnico de Aidemar, y el técnico en actividades acuáticas Juan Pedro Gallego, cuyo trabajo diario en la piscina permitirá evaluar y modificar, en su caso, la señalización, “ya que se trata de un proyecto abierto”, señala la edil.

Los pictogramas utilizados, cedidos por el Portal Aragonés de la Comunicación Aumentativa y Alternativa, ARASAAC, identifican el propio edificio a la entrada, así como los servicios de conserjería, zonas comunes, vestuarios, o la secuencia de acciones que se deben seguir tanto de entrada como de salida de la piscina.

La especialista Gabriela Lillo explicó cómo las personas autistas aprenden de manera visual por lo que resulta de gran importancia que puedan visualizar incluso las acciones que tiene que seguir de manera que ganen en autonomía e independencia. “Los autistas no está en su mundo” explicó Gabriela Lillo, “sino que necesitan entender y comprender mejor el único mundo que existe”.

Pérez señaló que este tipo de acciones son un ejercicio de responsabilidad social ciudadana y animó a todas las administraciones e instituciones privadas a incorporar los pictogramas y hacer entornos más amigables. Pérez coincidió con Gabriela Lillo en reclamar una normativa que oficialice el diseño de los pictogramas ya que aunque se han extendido en Europa y América del Sur precisarían de una norma que permita su universalización.

La responsable de Comunicación de Aidemar, Laura Albaladejo invitó a cualquier comercio, o entidad a incorporar los pictogramas en su identificación o comunicación, rompiendo barreras cognitivas y contribuyendo así a este proyecto de Entornos Amigables. Los interesados pueden hacerlo contactando con Aidemar.

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