Pintadas insultantes contra el alcalde de San Javier y un novillero por la corrida del domingo

Pintadas aparecidas en la plaza de toros portátil que se ha instalado en la explanada. / p. m. s.
Pintadas aparecidas en la plaza de toros portátil que se ha instalado en la explanada. / p. m. s.

Convocan dos concentraciones de signo contrario fijadas para el día 27, cuando se celebrará el festejo en la explanada de La Ribera

Alexia Salas
ALEXIA SALAS

El regreso de la tradición taurina a San Javier, después de veinte años, ha irrumpido como un miura entre los vecinos. La polémica entre los taurinos y los antitaurinos ha ido en alza, en los comentarios de la calle y en las redes sociales, desde que a mediados de diciembre se anunció la novillada picada que tendrá lugar en la explanada de La Ribera, situada entre las avenidas de la Academia General del Aire y la de la Patrulla Águila, el próximo domingo, día 27, a las 12 de la mañana.

El alcalde de San Javier, José Miguel Luengo, acompañó en la presentación de la cita taurina al novillero local, Ramón Serrano, quien protagoniza el cartel junto al madrileño Ángel Téllez y el abulense Daniel Barbero. Las críticas, que arreciaron desde entonces, se han recrudecido en los últimos días, cuando la plaza de toros portátil, instalada en la explanada, ha aparecido cubierta de pintadas contra la fiesta taurina con mensajes de 'asesinos', 'tortura no es cultura' y, en concreto, contra el novillero local y contra el alcalde: 'Serrano asesino' y 'Luengo asesino'.

El grupo de jóvenes de San Javier que lleva recogidas casi dos mil firmas contra la novillada, y que ha convocado una concentración de rechazo al festejo, se desvincula de las pintadas. Aseguran que «nos parecen desagradables y, en el fondo, perjudican nuestro mensaje, cuando no tenemos nada en contra de Ramón Serrano ni de ninguna otra persona». Niegan que algún partido político esté detrás de su iniciativa, que surgió entre un grupo de amigos contra «el maltrato animal». Están convencidos de que «la fiesta de los toros se va acabando porque se les acaba el público y, en cambio, aumentan los críticos y los opositores».

La peña taurina Ramón Serrano pide un euro a cada aficionado para limpiar las paredes del coso

Las dos concentraciones cuentan ya con el visto bueno de la Delegación del Gobierno. La de apoyo a la tauromaquia comenzará a las 10 horas, con permiso para tres horas. Los antitaurinos pueden concentrarse a partir de las 13.30 horas. La peña taurina Ramón Serrano ha convocado la pronovillada «como un encuentro de amigos, para almorzar, charlar y defender la fiesta», afirman. Con un aforo de 1.800 plazas, aseguran que tienen ya el 90% de las entradas vendidas, a 18 euros cada una, e incluso han pedido que la gente entregue un euro por persona para pagar la pintura que borre las pintadas de la plaza. Quieren organizar cada año por San Blas una nueva novillada, «ahora más motivados que nunca». Creen que la fiesta de los toros «tiene futuro porque hay niños y jóvenes muy seguidores».

«Es un evento privado»

Para el alcalde, José Miguel Luengo, «es un evento privado, en suelo privado, y con un chaval de San Javier que es el mejor de la Escuela Taurina». Sobre las pintadas, afirma que «no le doy importancia, aunque lamento que se actúe así, y entiendo tanto a los que les gustan los toros como a los que no, pero estoy en contra de esta forma de expresarlo». Señala que «en Madrid sigue la feria de San Isidro y no pintan contra Carmena nada parecido».

«En Madrid sigue la feria de San Isidro y no escriben contra Carmena nada parecido», dice el regidor

Sobre las dos concentraciones convocadas para el mismo día de la novillada, una a favor y otra en contra, el alcalde asegura que «no haremos nada», ni para apoyarlas ni para impedirlas.

Luengo reconoce que «no entiendo de toros», pero explica que «acompañé al joven de San Javier y le di ánimos, sin pensar que me pudiese perjudicar o que me pudiesen amenazar, a pesar de que nada tengo que ver con el festejo». El alcalde no asistirá a la plaza de toros. Desde ayer se encuentra hospitalizado para someterse a una intervención quirúrgica -«nada grave», afirma- que le mantendrá varios días de reposo.