Un juzgado no ve viable la legalización de un chiringuito en primera línea de La Manga

Espetos en el Magia Beach, en una imagen de archivo, cuando el chiringuito estaba abierto./p. Sánchez
Espetos en el Magia Beach, en una imagen de archivo, cuando el chiringuito estaba abierto. / p. Sánchez

El fallo considera que un estudio de detalle no es suficiente para adecuarlo a la normativa, sino que hace falta un cambio en el planeamiento local

Jorge García Badía
JORGE GARCÍA BADÍAMurcia

Cada vez está más complicado que los espetos del Magia Beach vuelvan a servirse en primerísima línea de playa en La Manga. El chiringuito está cerrado a causa de los expedientes sancionadores del Ayuntamiento de San Javier, ya que las obras se ejecutaron sin licencia, y no parece que la situación vaya a cambiar después del fallo del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Cartagena, que ha desestimado el recurso que la mercantil propietaria de este 'beach club' interpuso contra dos decretos de alcaldía: uno de ellos ordenaba su demolición y otro multaba a sus propietarios con 46.378 euros.

«No puede darse la razón al recurrente cuando alega que la obra es legalizable», expone el fallo. La parcela sobre la que se levanta el Magia Beach, en la calle Veneciola, es de uso residencial y la mercantil pretende, con un estudio de detalle, lograr un uso dotacional con servicios tales como terrazas y cafeterías. Sin embargo, el juzgado hace suyos los argumentos del abogado del Consistorio y zanja que ello no es viable ni con la actual ley urbanística de la Región ni con su predecesora, la ley del Suelo.

«De asumirse la pretensión del demandante, además de ser contraria a la normativa aplicable, cualquier actuación que podamos imaginar debería considerarse 'legalizable'». El fallo solo deja abierta la puerta a regularizar este chiringuito a través de una modificación del Plan de Ordenanción Urbana: «Nadie niega que con otro planeamiento en el futuro, la actuación podría resultar legalizable».

La tasación sube y baja

El juzgado se muestra muy crítico con el intento de la mercantil de recurrir el importe de la sanción de 46.378 euros impuesta por el Ayuntamiento, tratando de que esta se tipificase no como una infracción grave, sino leve, y tasando en 88.321 euros la construcción de nada menos que un restaurante, una terraza con hamacas, un embarcadero en dominio público marítimo... «Ahora, en sede judicial, la mercantil demandante vuelve a cambiar de criterio por tercera vez respecto a la valoración de una obra que ha ejecutado ella misma y que por tanto conoce a la perfección». De hecho, el juzgado recuerda que, en agosto de 2015, los dueños del local tasaron las obras en 500.000 euros y, cuando empezó el proceso sancionador, ya rebajaron su coste a 191.865.

Por todo ello, el fallo ironiza que, «en cuanto a la 'escasa' entidad de la actuación ejecutada sin licencia, las fotografías y los informes de los técnicos hablan por sí solos. También resulta ilustrativo en este sentido consultar las denuncias efectuadas por los vecinos de la zona. La verdadera relevancia, entidad y alcance de la actuación ejecutada sin licencia por la mercantil se pone también de manifiesto con la intervención abierta por la Fiscalía de Medio Ambiente por la posible comisión de un delito contra la ordenación del territorio por parte de la demandante y con el eco informativo y la repercusión mediática del asunto».

A pesar de que la sentencia admite un recurso de apelación, la Concejalía de Urbanismo hizo ayer «una valoración positiva» de la misma porque se están «considerando ajustadas a derecho las acciones emprendidas en este procedimiento». Tanto en el cálculo del importe de la multa como en el restablecimiento de la legalidad urbanística.

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