El juzgado da luz verde al Ayuntamiento para evacuar a los vecinos de Euromanga

David López, de la Escuela Náutica Marysar Charter, ayer, abandonando el bajo comercial del edificio Euromanga.
David López, de la Escuela Náutica Marysar Charter, ayer, abandonando el bajo comercial del edificio Euromanga. / J. M. Rodríguez / AGM

El auto fija un plazo de 15 días para ejecutar el desalojo y recuerda que existe «peligro» para los inquilinos debido al mal estado del inmueble

JORGE GARCÍA BADÍAMurcia

La Justicia ha puesto fin a la resistencia numantina de algunos propietarios del edificio Euromanga que se oponían a acatar el decreto de desalojo que emitió la Concejalía de Urbanismo, tras recibir un informe técnico alertando de un «estado lamentable de la estructura». El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Cartagena respalda la medida de Urbanismo y acuerda de urgencia «conceder la autorización de entrada solicitada por el Ayuntamiento de San Javier, al objeto de proceder al desalojo de todos sus ocupantes, con el fin de proceder al precinto como medida provisional de seguridad, en tanto se certifica el cumplimiento de las condiciones de seguridad y estabilidad de la edificación».

Urbanismo decretó el desalojo porque el citado informe técnico subrayaba que en el edificio Euromanga existía «un claro peligro e incertidumbre de que pueda repetirse lo ocurrido con el edificio Mónaco». En este último inmueble, el pasado 25 de diciembre se desmoronaron los balcones de los pisos situados entre las plantas tercera y sexta. La Concejalía precintó y evacuó el Mónaco y también quiso hacer lo mismo en el Euromanga, pero la Policía Local lo intentó sin éxito los días 5 y 8 de mayo. De hecho, los agentes se encontraron las dos ocasiones con la negativa de algunos inquilinos a hacer las maletas.

El auto, al que ha tenido acceso 'La Verdad', pone fin a la resistencia de estos residentes al recordarles que la medida «es acorde a derecho» y que ha sido «debidamente notificada a los moradores». Incluso insiste en que el edificio debe ser «desalojado y precintado». La entrada en la propiedad de personal municipal se producirá «en un plazo de quince días».

La Policía Local acudirá mañana a desplegar un precinto de 20 metros alrededor de la propiedad

Fuentes de Alcaldía confirmaron ayer a 'La Verdad' que ya «se ha procedido a la notificación de la resolución judicial» y recordaron que «en el plazo marcado se procederá al desalojo». El edificio tiene 106 propietarios y, según las mismas fuentes, la mayoría emplean los inmuebles como piso vacacional. «Como residencia habitual constan cinco viviendas». Los Servicios Sociales evaluarán la situación de estos inquilinos, «procediendo a la ayuda y soporte oportuno en cada uno de los casos para el realojo». Pero estas medidas no contentaban ayer a algunos de los afectados. «Estamos esperando todo el año a que lleguen los turistas y nos piden ahora que nos larguemos; esto es ilógico», criticaba David López, propietario de la Escuela Náutica Marysar Charter.

Este empresario ha tenido que trasladarse de Euromanga a un bajo comercial de la galería del Casino. «Estamos de acuerdo en que hay que hacer unas reformas, pero no se van a caer los balcones como en el edificio Mónaco». David ha tenido que hacer frente a 2.000 euros en gastos para trasladar de urgencia la sede de Marysar Charter. «Al menos he tenido la suerte de encontrar un local a 50 metros de distancia», comentaba resignado mientras terminaba de sacar cajas y cargarlas.

«¡Esto es inhumano!»

«¡Esto es inhumano!», clamaba indignado Manuel Rodríguez, madrileño de 82 años, que desde hace más de dos décadas reside en el Euromanga. «Tengo una invalidez permanente, mis hijos están en Madrid y no tengo a nadie en Murcia; estoy que no vivo», exponía preocupado ante el futuro incierto que le ha generado este auto judicial. «No hay peligro ninguno de derrumbe como en el Mónaco, aquí no se ha caído ni un grano de hormigón». Manuel denunciaba con amargura que ya «han cerrado la valla y esto parece la cárcel de Guantánamo».

Desde Alcaldía defendían que el auto «confirma que el Ayuntamiento ha procedido correctamente». Además, recordaban que el informe técnico que ha motivado el desalojo fue aportado por la presidencia de la comunidad de propietarios de Euromanga. El documento concluye que el inmueble sufre un proceso de carbonatacion, que «está afectando al hormigón armado del edificio y su estructura con una clara corrosión que agrieta el hormigón afectando de una forma muy negativa a la estabilidad estructural».

El precinto policial creará una zona de seguridad de 20 metros alrededor del inmueble, prohibiendo el paso de personas y vehículos. Esta medida se mantendrá hasta que los propietarios acometan las obras de restauración. La Policía Local ejecutará mañana el auto judicial de desalojo. «De aquí no me muevo, tendrán que sacarme por la fuerza», advierte Manuel.

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