El juzgado da la razón a un trabajador al que el Ayuntamiento de San Javier empleó como falso autónomo

Decidió denunciar tras las negativas del Consistorio a regularizar su situación: «Ahora llevan sin pagarme desde febrero de 2018», lamenta este abogado

Daniel Vidal
DANIEL VIDAL

Ricardo M. M., un abogado cartagenero de 49 años, ha empezado a ver la luz al final del túnel que siempre ha supuesto su procelosa relación laboral con el Ayuntamiento de San Javier. El juzgado de lo Social número 3 de Cartagena dictó el pasado mes de junio una sentencia en la que obliga al Consistorio a contratar a este trabajador de forma indefinida tras haberle empleado como «falso autónomo» durante más de 15 años, según recoge el fallo judicial, al que ha tenido acceso 'La Verdad'.

Ricardo facturaba unos 1.200 euros al mes por sus servicios de gestión en la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC), trabajando de 9 a 14 en un despacho contiguo al de la funcionaria del Ayuntamiento, con la que se repartía los turnos de vacaciones. El problema llegó cuando Ricardo pidió «regularizar mi situación laboral en el Ayuntamiento, porque no tengo ningún tipo de contrato ni tampoco lo he tenido en 15 años», señala. Ante la negativa de los responsables municipales, este abogado decidió acudir a los tribunales en septiembre de 2017, que le dieron la razón el pasado mes de junio.

Depresión, puñetazo y baja

Sin embargo, el halo de luz que supone la sentencia fue el inicio de una etapa aún más dura. Con el proceso judicial, el Ayuntamiento decidió dejar de abonar sus facturas. «La última que me pagaron fue la de febrero de 2018, a pesar de que he ido a trabajar a diario, con los gastos que conlleva». Unos impagos que cumplen un año y que, según reconoce, han afectado «bastante a mi estado de ánimo. Insomnio, estados depresivos y de ansiedad, irritabilidad...». De hecho, hoy Ricardo está de baja por una fractura en la mano derecha «al darle un puñetazo a una pared».

Por su parte, fuentes del Ayuntamiento de San Javier aseguraron ayer que el Consistorio «ha recurrido el fallo y está a la espera de la resolución». Cuando la sentencia sea firme, según las mismas fuentes, el Ayuntamiento «acatará» lo que diga esa sentencia. Y, con ese nuevo y definitivo fallo, «probablemente tenga que poner otra denuncia para que me paguen lo que me deben», vaticina Ricardo.