Las hadas de los calcetines perdidos

Silvia y Ángela tienden cada día al sol la ropa que nos les cabe en las secadoras. / A. Salas

La lavandería de Aidemar incorpora nueva maquinaria para ampliar el servicio a empresas externas

ALEXIA SALAS San javier
Lunes, 23 octubre 2017, 09:58

Ellas conocen el secreto de los calcetines perdidos, ese agujero negro en el espacio que engulle solo uno de cada par que entra a una lavadora. Silvia Sánchez y Ángela Castellano lavan y emparejan cada día los calcetines de 80 personas sin que se les escape ni uno. Con una eficacia metódica digna de contable. Cuando aún no ha amanecido, se enfrentan a unas cuantas toneladas de ropa de los 150 usuarios de la Asociación de Discapacitados de la comarca del Mar Menor, Aidemar. De momento solo lavan y ponen a punto las prendas de los usuarios de las viviendas tuteladas y los centros que la asociación gestiona, pero pronto extenderán el servicio a otras empresas externas, desde hoteles a restaurantes, ya que acaban de recibir una aportación de 5.134 euros de Bankia para comprar nueva maquinaria.

«Queremos profesionalizar la lavandería, prestar un mejor servicio y aplicar I+D, lo que podremos hacer con la inversión que nos permitirá duplicar el número de lavadoras y secadoras», explica el director del Centro Especial de Empleo (CEE), Tomás López Palazón. Para Silvia y Ángela será un alivio porque «cuando llega tanta ropa te agobias, y en invierno nos mandan más prendas y más voluminosas». Todo el proceso tiene que ser rápido y eficaz, salir de vuelta a los usuarios limpio y con aroma a flores.

Confían en demostrar pronto a los clientes externos sus trucos de lavado. El director destaca que «la Ley contempla una cuota de reserva en la contratación de servicios externos para organismos y empresas a los centros especiales de empleo». «Esta medida alternativa les exime de contratar a un trabajador discapacitado, que la ley les impone a las empresas de 50 o más empleados, además de las ventajas que proporciona, por ejemplo a la hora de acceder a una subvención», explica el gerente. El CEE de Aidemar ya tiene 127 trabajadores, de los que un 90% tienen algún tipo de limitación física o psíquica que no les impide aportar su grano de arena al mercado laboral y sentirse útiles. A su favor cuentan las unidades de apoyo al trabajador discapacitado, en las que psicólogos y preparadores les aportan el entrenamiento necesario para cada trabajo. Aidemar ya dispone de 14 áreas laborales, en las que destacan las brigadas de jardineros que mantienen las zonas verdes públicas y privadas de un creciente número de municipios costeros.

El Centro Especial de Empleo cuenta con 127 trabajadores, de los que un 90% tienen algún tipo de limitación física o psíquica

A las ocho brigadas de limpieza se han unido los especialistas en envasado de sal, los ceramistas y los carpinteros. López no oculta su orgullo por el servicio de catering, que cada día sirve 600 menús en las cuatro cocinas internas, más la de la Escuela Infantil de San Javier. Este año han incorporado una cuadrilla de 8 trabajadores para la limpieza de playas de San Pedro del Pinatar. «A pesar de la preparación, nos encontramos cada vez con una competencia más dura por los ajustes de precios en las licitaciones públicas», explica el director, quien recuerda que trabajan para procurar una salida laboral a personas que, en muchos casos, accedieron a Aidemar a través del servicio de Atención Temprana. «Tenemos ya a 272 bebés de cero a tres años, cuatro centros de día, los pisos tutelados y el Centro Especial de Empleo, y nuestra cantera va a más», afirma el director. La maquinaria de Aidemar no puede parar.

A favor del servicio de lavandería de Aidemar juega la ilusión de las trabajadoras por mejorar cada día: «Cuando los vemos limpios y relucientes, nos llena de alegría», cuentan Silvia y Ángela.

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